Nuestra medicina
Nos autorreconocemos como una comunidad medicina, donde todas y todos, encontramos en las prácticas médicas ancestrales e interculturales nuestro quehacer y camino de sanación.
La medicina es nuestra esencia -aprendizaje, pensar y sentir-, la vida misma, para sanarnos y sanar, que nos vincula y nos hace comunidad.
Ser comunidad medicina nos autodefine. Sentimos y pensamos desde el origen de la vida, nos concebimos en el cosmos, la naturaleza, el territorio y la humanidad en paz y armonía con todo lo creado. Es decir, en constante sanación y práctica médica.
Aprendiendo de la sabiduría médica de los Pueblos Originarios recurrimos a la espiritualidad, prácticas ceremoniales rituales, plantas sagradas, maestras y medicinales para la sanación del sí mismo y nuestros congéneres.
Plantas Sagradas
Yagé – Ayahuasca

Llamamos al yagé (Banisteriosis caapi) remedio, como los pueblos indígenas del Putumayo, también le llaman el bejuco del alma, en nuestra prácticas ceremoniales es la guía de la medicina, la esencia espiritual de la vida que nos sana y nos permite sanar.
El Ambil y el Mambe

Llamada así por el pueblo del tabaco y la coca dulce, de quienes la recibimos, a través del mambe y el ambil, para la armonización del ser, individual y colectivo, con su entorno; es decir la medicina del sentir y la palabra para el bien de la humanidad.
Palabra de vida
Durante cerca de 13 años nos hemos realizado tertulias inicialmente para compartir nuestras experiencias con el sagrado remedio, posteriormente cuando recibimos el regalo de el Mambe y el Ambil, estas tertulias evolucionan a “Circulos de Palabra”. Estos círculos de palabra nos permiten compartir a través del abuelo Tabaco – Ambil, y la abuela Coca – Mambe, diferentes conceptos o sentires que como humanidad nos preguntamos de manera continua. Gracias a esta tarea hemos desarrollado nuestro principal libro “El Sendero de la Eternidad” en donde hemos escuchado y decantado la palabra de los abuelos de diferentes comunidades indígenas.
